viernes, 19 de mayo de 2017

18 de Mayo de 2017

Siento que todo se desvanece como oír silvar al viento en una trinchera. ¿De qué sirve alzar la voz con fuerza? Si su maldita dictadura hace 9 años me puso cadenas.
Al igual que un gladiador, rodeé el anfiteatro con orgullo antes de caer sobre la ensangrentada arena. Grité tan alto que cualquier vikingo pudo confundirme con un berserke. Las mujeres me decían horrorizadas al verme: ¡Por favor! ¡No te acerques!
Atrapé mis frágiles manos en puños temblorosos, para más tarde cubrilos con la negra piel de un oso. Años después los cargué de ira. Están a punto de explotar como Little Boy y Fat Man en Nagasaki e Hiroshima. 
Cabalgando sin pudor como el caballo de Atila, arranqué todas las rosas de su tierra prometida. Cuando era pequeña la Iglesia, y su falsa sonrisa me dieron la bendición. Tras aquel 9 de Mayo, mastiqué el fruto sagrado de mi futura rendición
Estoy orgullosa de ser soldado desertor, libre junto a mis ideales que me acompañan con honor.
No quiero que la mugrosa aristocracia me otrogue una medalla.
Me basta seguir cada día con la esperanza, de que un ejército no consiga masacrarme con sus lanzas. En la fría tempestad que ahoga mi batalla.


Esta noche será la última de un día sin cartas de despedida. 

Aún así la guerra no está perdida, voy a luchar contra mí misma hasta perder la vida.

jueves, 18 de mayo de 2017

Máximo Décimo Meridio

Espigas manchadas de sangre inocente,
recuerdos que al amanecer se vuelven mentiras.
Montañas sobre esqueletos y cuerpos inertes,
no devolverán su hijo a la vida.

Sólo queda odio, impotencia e ira,
armas suficientes para la batalla que avecina.
Sólo le mueve el olor de su cabello,
que siempre pervivirá entre las ruinas.

Gladiador que entre murmullos grita,
quién es y qué defendía.
Sangra por una flor marchita,
donde su pequeño un día florecía.


sábado, 29 de abril de 2017

Pistolas y Rosas

"Dispara tus espinas apuntando al pecho, quiero que un manto de rosas cubran mi oscuro lecho."
Domingo 30 de Abril (Madrugada del Sábado)
Esta noche será la última de un día que dejó mucho por desear
Las lágrimas de Abril destellan sobre el cristal, como una estrella fugaz sin deseos
Caminé perdida en mi vacía mente llena de tristeza. Una curiosa antítesis para alguien de mi edad, o eso dicen. 
Todos tenemos problemas.
Algunas personas los utilizan para darle drama a su vida, o simplemente llamar la atención. 
Otras en cambio los guardan muy adentro, tanto que perforan el alma, los sentimientos y el corazón. 
La primera lleva a una vida de teatro, quizás un sueño de Calderón de la Barca.
La segunda a una vacía y solitaria depresión.
Reflejada en una profunda y sucia charca, esta noche ha sido una de tantas, a la vez, diferente a la de ayer.
Mi profesor repite mucho una frase muy simple. El la sacó de algún filósofo el cual desconozco, que tenía unos pensamientos muy complicados: "El que no cree en dios, cree en todo". (Parecido al refrán "quién no cree en dios a cualquier santo le reza").
Hace una hora estaba sentada en un callejón llorando. Dejé atrás a mis amigos, todos chicos. Digo esto porque las personas tienen muchos prejuicios y prototipos. Los niños con los niños; las chicas, con las chicas; blancos con blancos; negros con negros. Claro, desde una perspectiva amorosa, chicos con chicos es el infierno.
Basura junto a más basura. 
Hace frío dentro y fuera de mí. Al igual que una noche de enero, cuando ni la mejor manta de lana derrite el hielo. 
Una parte del cerebro estaba dormida en ese momento, la otra a punto de suicidarse. Así que decidí enfocar mi alrededor, usar las pestañas de parabrisas y mirar un portal que tenía en frente.
Leí: "Bohemia"- curioso dintel me dije, unos segundos después, pensé que debía ser el destino, pues siempre aparece cuando más le necesito.
Sonreí. Si me hubieses visto creerías que estoy loca.
Cada mente en un universo, así que nunca más vuelvas a juzgar a alguien por su ropa, su forma de ser o simplemente su maquillaje.
Porque créeme, duele.
Más si eres la segunda opción del problema. Esa masoca que se autolesiona a base de dolor. 


domingo, 16 de abril de 2017

Llegar al nirvana


Esta noche mis dilatadas y oscuras pupilas han parado de ver.
                 Aún así he abierto los ojos.
Hace mucho que nada me motiva, sólo las ansias desesperadas por salir de aquí.
Cada día es una lucha constante conmigo misma. Idealizada en prototipos de belleza y canones que yo misma creo a través de esta jodida sociedad.
Los complejos me aturden junto a personas que considero despreciables.
Todo, absolutamente todo es oscuro y negativo.
Admito que estoy bastante depresiva.
Cada noche es una tortura.
No quiero estudiar, dibujar.. ni siquiera salir.
No necesito amigos ni quiero ayuda de ningún psicólogo.
No quiero antidepresivos de mierda.
No sé lo que quiero.
Escapar tal vez, ¿cómo escapar de mí misma?
Vuelvo atrás. Maldita obsesión por adelgazar y vomitar.
De hecho me da igual que medio pueblo lea esto, todo va a seguir igual.
La misma mierda, las mismas garrapatas chupa sangre.
El mismo ambiente en casa, basura y más basura.
Ya ni siquiera sé llorar, no siento nada.
No siento dolor cuando las personas se alejan de mí.
No siento felicidad cuando me dan cariño.
Ni siquiera soy feliz haciendo lo que antes amaba.
Últimamente siento que no valgo nada, que no soy nada y no pinto nada aquí.
Quizás en ninguna parte.
¿A quién le pido ayuda? Una madre que no me toma en serio. Un padre que nunca me ha dicho te quiero y su solución es llevarme a un médico. Una hermana que está en otro país, y un hermano que solo vive para conectar una máquina.
Mis abuelos quizás, pero ellos ya tienen suficientes problemas como para darles otro.
Estoy sola y siempre me siento así.
Tengo ansiedad, miedo, incluso se me pasa por la cabeza hacer cosas horribles.
Estoy encerrada en un bucle que yo misma estoy construyendo.
Un callejón sin salida.


lunes, 3 de abril de 2017

Back to Black

La vida es una dulce mentira disfrazada de sueños, que vagabunda duerme sobre un lecho de recuerdos. 

Siento tus manos y tengo miedo de caer, como una pluma sobre la telaraña de tu piel. Esperar dormida a ser devorada por tus besos y sentir como posas en mí tu cuerpo.
Es mi nuevo método de tortura que manipulas sin pudor.

Pensé que la primavera me daría el suficiente calor,
una equilibrada ternura.

Pero las rosas tienen demasiada vida para una chica tan oscura. 

Aún así entre mis costillas no sólo hay huecos y espacios vacíos. 

Los huesos se pudren mientras mi cuerpo se cubre de tu húmedo rocío. 

Todos temen la soledad, el invierno y la tormenta.
Soy la sombra de las masas, el frío de mis manos y el epicentro del tornado habita en mi mesa.

Las aves solitarias nunca vuelan solas.
Oscuridad acaricia mi piel cada noche mientras la luna ilumina sus sangrientos ojos. 

Rozo mi pecho contra las frías sábanas e imagino que estás a mi lado.
Doy patadas en el colchón y grito, ahogada en lágrimas,
al ser consciente que mis pétalos marchitos,
son causa de la negra soledad que aniquila mi alma.

Sé que soy difícil y quizás nunca entiendas que por mucho que creas que soy nunca voy a ser.

Que no miro el suelo sino la mentira que esconde.
Ni tampoco son tus ojos los que dicen mi nombre.




sábado, 18 de marzo de 2017

Demencia

Viernes 17 de Marzo, 7 meses de tus besos...
Estoy gestando una bestia que se alimenta de malos recuerdos.

El otoño tenía un color grisáceo, unas hojas amarillas como las rosas de su balcón y un alma vacía casi en ruinas. Pasé mis tardes pensando dolida, intentando escribir poesías con el fin de  evitar recordar el daño que sentía. Escucho música clásica, pues nunca necesité palabras para vivirla.
Sobreviví a este invierno frío, expuesta a las estalactitas de los recuerdos. Sentí el dolor cuando éstas masacraron mi mente y profundas indagaron hasta la fuente, de todos mis sentimientos.
He aprendido a caminar sola sin tener la necesidad de buscar a un amigo para salir a sentir el viento en mi piel, observar las olas romper en la orilla tras un largo camino y posteriormente verlas morir con furor sobre la dura arena.
Esta noche será la última vez que sienta, porque siento que no siento nada.
Esta noche será la última vez que​ crea,
en que las sirenas provocan las mareas.
Será la primera noche que mire tus oscuros ojos y no me duelan tus pupilas, cuando afiladas se claven en todas las heridas.
No me duele saber que por mucho que veas no me vas a ver.
Seguiré escuchando tu guitarra al mirar tus salvajes manos.

Mi inspiración no es una musa, sino una bestia con mente demoníaca y físico atractivo.
Es Edward Cullen con su lengua rota y cuerpo de vampiro.

Dicen que el tiempo todo locura  lo cura..





El tiempo no cura nada,
he vuelto a llorar tras tu llegada.

sábado, 11 de marzo de 2017

Una hoja de naranjo

Soy la hoja de un naranjo granadino, que vuela contra marea buscando encontrar su camino.
He atravesado nubes de tormenta y traspasado arcoiris de ensueño.
He probado unos labios picantes como la menta y llorado bajo la tenue luz del invierno.
Escribí versos en prosa, le canté nanas a los caballos, tiré botellas al mar y recogí miles de conchas.
Amé con el corazón; aprendí que no amé nada.
Ahora sé de donde son mis raíces.
Vuelo más alto que antes, lucho contra gigantes y sueño, con llegar al desierto de nieve en Granada, dormir bajo las  luces estrelladas de Sierra Nevada, beber agua de esa mágica fuente con leones y despertar.. en el paraíso de la Alhambra embrujada.
Despertar.. con el encanto de sus ojos moros que me absorben como a ti, 
la magia nazarí.


 Fotografía tomada por Iván Ferrero.
       Federico García Lorca: " por el agua de             Granada, solo reman los suspiros".